UN SOPLO? ES GRAVE?

Un soplo es un signo clínico que se detecta al auscultar el corazón. Es una especie de soplido que se escucha entre los latidos del corazón. Los soplos se clasifican en función de su intensidad del 1 al 6, en el momento en que se escuchan respecto a los latidos cardíacos y también se suele hacer referencia al punto donde se escucha mejor.

Auscultar un soplo a los niños es muy frecuente y no indica que haya patología. Algunas cardiopatías expresan un soplo, y al mismo tiempo, tener un soplo no es sinónimo de patología. La mayoría de los soplos son funcionales, es decir que se escuchan porque la sangre de los niños va más rápido y se originan más turbulencias en el torrente sanguíneo. También hay situaciones en las que es más frecuente oír un soplo cardíaco, por ejemplo cuando hay fiebre (la elevación de la temperatura aumenta la frecuencia cardíaca) .

Cuando  se escucha un soplo se escribe en el informe y se comunica a los padres. Muchas personas, aunque los cuentes que es con alta probabilidad un soplo inocente, se asustan. Y además lo conveniente es volver a auscultar el corazón en un momento en que el niño no esté enfermo. Si aún así persiste, depende de las características a veces se recomienda hacer una ecocardiografia.

Se recomienda la ecocadiografía en soplos muy intensos (aunque no siempre la intensidad es sinónimo de patología) o cuando son lactantes, sobre todo bebés , ya que en este grupo es más frecuente que pueda estar ligado a una cardiopatía menor. Como la mayoría son soplos asintomáticos, la exploración se puede demorar en el tiempo, es decir, no hay que hacerla de forma urgente.

Los soplos no necesitan ningún cuidado especial ni ningún tratamiento. Como otros tantos fenómenos ligados a la infancia se curan con la edad. Si se decide hacer una ecocardiografía y es normal, tampoco hay que hacer ningún control aunque se siga escuchando el soplo.